Luis llega con una presencia serena y una mirada atenta, de esas que hablan de recorrido, compromiso y humanidad. Su historia está marcada por la migración, la defensa de los derechos humanos y la construcción de puentes entre culturas. Desde Spokane, trabaja cada día para fortalecer a las comunidades inmigrantes y recordarnos que la dignidad también se cuida en colectivo.
Nuestra dignidad no puede ser arrebatada mientras nosotros mismos la defendamos y la honremos, incluso en tiempos difíciles. A veces es fácil olvidar nuestro valor, pero la comunidad latina aporta enormemente al tejido social, cultural y económico de Spokane, y esta revista lo demuestra mes a mes.
Cuéntanos un poco sobre ti: ¿de dónde eres y qué te trajo a Spokane?
Vengo de Caracas, Venezuela, aunque nací en Maracay. Llegué a Spokane en 2023, justo hace tres años este mes. La verdad es que Spokane me escogió a mí, en medio de una migración forzada, mientras buscaba protección frente a una dictadura sangrienta a la que he tenido que enfrentarme desde niño, sumado a experiencias de violencia, discriminación, homofobia y acoso.
Ese recorrido me acercó profundamente al trabajo en derechos humanos, inclusión, cooperación y desarrollo.
Spokane es muy distinta a Caracas y Maracay, pero me recuerda muchísimo a Mérida, en los Andes venezolanos, por el clima, las montañas y los pinos. Aquí he encontrado personas que me han recibido con cariño, respeto y humanidad. Eso me ha hecho sentir bienvenido y querido, y lo valoro profundamente.


¿Qué tipo de proyectos realizas y qué es lo que más disfrutas de tu trabajo?
Estudié Relaciones Internacionales y descubrí una vocación clara por el sector humanitario, la educación, la cooperación en proyectos de desarrollo y el trabajo sociocultural. Actualmente soy Assistant Director en Refugee & Immigrant Connections Spokane (RICS). Nuestro enfoque es acompañar a personas refugiadas e inmigrantes a través de servicios directos, desarrollo de capacidades mediante el acceso a información y la creación de redes de apoyo con instituciones locales. Lo que más disfruto es trabajar en las intersecciones: salud pública, trabajo social, educación, finanzas, liderazgo y políticas públicas, por mencionar algunas áreas. También colaboro con la Spokane Immigrant Rights Coalition (SIRC) en temas de advocacy, rapid response y apoyo de emergencia para inmigrantes, y participo en la Washington State LGBTQ+ Commission.
Todo lo que implique crear conexiones, aprender de otras personas y culturas, tender puentes y hacer que las cosas sucedan me llena el alma. Creo firmemente que la cooperación genera impacto real y sostenible cuando múltiples sectores trabajan juntos.
¿Qué proyectos estás desarrollando actualmente o qué viene pronto que te entusiasme compartir?
Además de lo que mencioné antes, también conecto con Spokane a través de la cocina. Muchos de los grandes cambios comienzan en la mesa. En RICS estaremos ofreciendo nuestra segunda clase de repostería el 7 de febrero, de 6:00 p.m. a 8:00 p.m., en Lilac City Bakery, donde prepararemos postres colombianos junto a un invitado especial. Por otro lado, gracias a Feast World Kitchen, hemos podido traer un pedacito de Venezuela a Spokane, colaborando con mis amigas Patricia Castañeda y María Amare.
Además, este mes de febrero participaremos en el Inlander Restaurant Week, que se llevará a cabo del 25 de febrero al 8 de marzo, un evento gastronómico donde más de 100 restaurantes ofrecen menús de tres tiempos. Nosotros estaremos sirviendo tequeños con sirope de papelón como uno de los appetizers. Cada vez que los pruebo, me transportan a las noches en Los Palos Grandes, en Caracas. Espero que puedan disfrutarlos.
¿Dónde pueden encontrarte nuestros lectores o seguir tu trabajo?
Las oficinas de RICS están ubicadas en 35 W Main Ave, Spokane. Pueden comunicarse conmigo al (509) 276-0167 o escribirme a luisc@ricspokane.org.
¿Qué mensaje te gustaría dar a la comunidad latina de Spokane?
Quisiera recordarnos algo fundamental: nuestra dignidad no puede ser arrebatada mientras nosotros mismos la defendamos y la honremos, incluso en tiempos difíciles. A veces es fácil olvidar nuestro valor, pero la comunidad latina aporta enormemente al tejido social, cultural y económico de Spokane, y esta revista lo demuestra mes a mes.
Estamos presentes en todas las áreas: agricultura, construcción, negocios, salud, finanzas, educación, arte y cultura, y en muchísimos otros espacios. Sigamos tendiendonos la mano, apoyándonos y construyendo comunidad. Que cada uno de nosotros pueda convertirse en un instrumento de paz. Sigamos organizándonos y participando en espacios que eleven nuestras voces y experiencias.







